sábado, 26 de noviembre de 2005
"Tuvimos largas reuniones con la gente de mi club, y al final comprendieron mis ganas de viajar para estar con la Selección y continuar la terapia en Santiago. Udinese me quería sancionar, incluso multar con el dinero, pero aclaramos los puntos y ahora puedo viajar tranquilo.
Las últimas dos semanas han sido difíciles para David Pizarro. La inflamación en el glúteo izquierdo lo tiene fuera de los entrenamientos y una complicada encrucijada. Pese a ser convocado por Juvenal Olmos para los partidos ante Uruguay y Paraguay, el volante ha recibido presiones de la dirigencia de Udinese para no viajar a Santiago e incluso ironizaron con la posibilidad. De hecho, el director deportivo del equipo italiano, Pierpaolo Marino, comentó con la posibilidad el viernes: "Pizarro viajó hace tres horas a Chile (aún estaba en Italia). ¡Es un milagro, un verdadero milagro que se haya recuperado tan pronto!...", expresó el dirigente italiano.
Sin embargo, el deseo del "Enano de la Providencia" pudo más que los intereses friulianos. "Tuvimos largas reuniones con la gente de mi club, el viernes en la tarde, y al final comprendieron mis ganas de viajar para estar con la Selección y continuar la terapia en Santiago. Udinese me quería sancionar, incluso multar con el dinero, pero aclaramos los puntos y ahora puedo viajar tranquilo. Estoy esperando un llamado de los dirigentes y parto de inmediato a Chile, ellos saben que mi gran deseo es estar en la Selección", aclaró el "8" de la escuadra norteña de la península.
Pero el porteño le pone paños fríos a sus posibilidades de jugar. Aunque la recuperación ha sido satisfactoria, el jugador no cree que pueda estar para el pleito contra Uruguay, el próximo fin de semana. Según Pizarro, lo más seguro es que sólo pueda ingresar en el partido ante Paraguay, pero sólo algunos minutos.
"La recuperación ha sido buena. He estado trabajando con el preparador físico en las termas de Lignano y la pierna ha respondido de manera óptima. Eso sí, hay que tener en cuenta que hace tres semanas que no hago nada y eso me complicará mucho. Seguramente, con el cuerpo médico de la Selección haremos algo parecido al trabajo de las dos primeras fechas eliminatorias. Es decir, no estaría para jugar contra Uruguay y me quedaría en la capital haciendo un trabajo especial para ingresar por lo menos unos minutos frente a Paraguay. Así ocurrió contra Argentina y pudo ingresar en el segundo tiempo contra Perú".
La llegada de Pizarro le resta un dolor de cabeza al cuerpo médico de la "Roja", quien quería evaluar por sí mismo la gravedad de la dolencia del jugador, tras los grandes problemas que ha tenido con sus similares de Udinese.